¡Qué fiesta el Fiestoner!

Qué fiesta el Fiestoner

Reckless
Reckless – By: Julio Lovera

No hay mayor satisfacción para mí que el saber que aun continúan los eventos en la ciudad. Y no hablo de eventos genéricos, donde el presupuesto muchas veces no alcanza para montar a una agrupación de calidad. Hablo de eventos de rock, de esos que a pesar de la situación, siguen sosteniendo un movimiento que ha trascendido con los años.

El pasado Sábado 20 de Agosto, en las inmediaciones del Teatro Luis Peraza, se llevó a cabo el denominado Fiestoner, en el cual pudimos disfrutar de sólidas bandas tanto de metal extremo y Stoner Rock.

Los anfitriones de la velada fueron nada más y nada menos que Reckless, Distrust, Macondo Children, Forget The Fallen, Doña Moña y Praise No One.

Para empezar, lo curioso de dicha tarde no sólo radicaba en la variedad del cartel, sino en lo que ofrecía el festival fuera de lo musical. Una llamativa promoción que incentivaba a una asistencia tempranera por parte del público, con rebajas en los precios y, en el caso de las mujeres, entrada gratuita. Dentro de mi perspectiva, fue uno de los grandes aciertos de la tarde. Veinte puntos.

Ni un segundo más. 2 y 30 pm. Arrancó Reckless. El espacio del teatro comienza a dar la talla, dejando así entrever con detalle cada nota, sin problemas técnicos notables, y con una agradable acustica que disfrutariamos a lo largo de la tarde. Reckless se paseó por un repertorio cargado de mucho hardrock, con tintes del grunge pulcro que nos recordaron mucho a Soundgarden, o Pearl Jam. Un buen abreboca.

No hubo una larga espera para uno de los platos más pesados de la tarde: Distrust. La agrupación fue a lo que vino. Un set corto a rebosar del material de su reciente disco “Losing our World“, dio paso a los primeros pogos de la tarde, con riffs perfectamente ejectuados por parte de Chuck y Felipe, mientras que la voz de Victor Rondón calaba en las líricas de la banda. Impecable, dejando en claro el por qué son unas de las bandas con más profesionalismo dentro de la escena.

Distrust
Distrust – By: Julio Lovera

El turno le llegó a Macondo Children, justificando el nombre del festival. Tenía siglos sin ver una banda de Stoner Rock en la escena. Taimada, podría catalogar su presentación, llegando a explotar en puntos claves dentro de la composición. Una propuesta muy interesante que a muchos nos transportó sin lugar a dudas; mencionando tambien una sincronía exacta entre sus integrantes. Estén pendientes de esta banda.

Macondo Children - By: Julio Lovera
Macondo Children – By: Julio Lovera

No cabe duda que Forget The Fallen era una de las bandas más esperada de la tarde. Regresando a las tarimas caraqueñas con su formacion original, entre la cual nos dio el gusto de ver a Daniel Vielma, literalmente reventaron el teatro. Un set que se nos hizo fugaz, pero que sin que quede lugar a duda, movió los cimientos de todos Los Chaguaramos. Escuchamos temas recontraconocidos como “Choices” “Days are Numered” “Phinst“. Un gusto tener a La Maldita Basura en la casa.

Forget The Falle
Forget The Falle – by: Julio Lovera

La atmosfera quedaría cargada, lánguida e ingravida cuando Doña Moña tomase el mando de la ceremonia. Una muestra densa de lo que es el Stoner Rock en el país, que por muchos años estuvo escondido, a mi ignorancia de dicha vertiente. Sencillo: Guitarra, bajo y batería; no hizo falta nada más a la hora de ejecutar y relantizar las ondas dentro del escenario, colmando telones y luces.

Doña Moña
Doña Moña – By : Julio Lovera

Pasadas las 7 pm, Praise No One entró en escena. Portando el estandarte del Groove Metal, con tendencias melódicas apreciables, fueron los encargados de darle clausura al Fiestoner. Alonso Moreno debatió entre repiques al ritmo grave y taticardio de las cuerdas de Raúl Linares y Elei, sin olvidar la base circunspecta del bajo de Jonathan. Con dos sencillos en su haber, Praise No One es una joven banda de calidad técnica, con un alto nivel en su en vivo que vale la pena escuchar.

Praise No One
Praise No One – by: Julio Lovera

Más allá del concierto

El Fiestoner fue un evento tempranero, realizado con la idea de brindarle al público un buen horario para su difrute en el fin de semana. De fallas no hablaré, porque el evento en sí estuvo impecable, con una producción al nivel de las bandas que presentó, con alternativas en bebidas y alimentos; y formas de pago. Dentro del punto personal, quisiera que se repita, ya que el local demostró tener la capacidad para albergar un evento de rock, que sabemos que no es una tarea fácil por la miles de variables que se presentan a la hora de prender la corriente de los primeros acordes pesados.

Ahora, hablando un poco más allá de la producción, nos guindaremos un poco en una reflexión de sabor amargo. Para nadie es secreto que nuestro país vive momentos de agonía y tensión. Pagar la entrada de un evento se hace cada día más dificl porque, seamos honestos, o comemos, o no lo hacemos para darnos un gusto aparte. Está mal reprochar la poca asistencia, ya que los factores son mucho más grandes que nosotros mismos. La situación económica está matando todo. En otros tiempos, quizá hace unos dos años, el teatro hubiese estado a reventar. Hoy en día somos muy pocos los que decidimos mantener el arte vivo, apoyando en donde se pueda y cuando se pueda. Sin embargo, aunque entiendo, no evito sentir algo de molestia ante la apatía de quienes se jartan de llenarse la jeta en un falso apoyo a lo nuestro. Son tiempos de sobreviviencia, y por sobrevivir nos estamos olvidando de nuestros eventos, de nuestras bandas y de nuestra música. La mejor forma de resistir está en mantenernos, formando la escena que nos gustaría ostentar, frente a todo, y contra todo.

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