Frog Shaman continúa expandiendo su universo narrativo con el lanzamiento de Lechonferatu (Cap. 6: Gula).

Una obra que se resiste a ser catalogada como un sencillo convencional y que se consolida como un gesto de posicionamiento artístico e identitario. La pieza forma parte de VII, un álbum construido como una serie de capítulos donde cada canción funciona como relato autónomo y, simultáneamente, como fragmento de una lectura mayor.
Inspirada libremente en la figura de Donald Trump, la canción se desarrolla como una sátira alegórica que transforma al personaje político en un monstruo guiado por una gula insaciable y un apetito ilimitado de poder. Lejos de la caricatura literal o la burla frontal, la obra apuesta por un lenguaje simbólico que explora rasgos vinculados al exceso, la acumulación y la contundente teatralidad del poder.
Con una estética de cuento cantado —o “fábula distópica”—, Lechonferatu narra la historia de un ser que termina devorándose el mundo sin advertir que también se consume a sí mismo. En este contexto, la gula trasciende el apetito material para convertirse en metáfora de la ambición desbordada, la saturación mediática y la incapacidad de reconocer límites. Si bien el proyecto dialoga con la coyuntura política y social contemporánea, evita el discurso panfletario o moralizante. Su objetivo no es polarizar, sino abrir un espacio de interpretación.
Desde esta perspectiva, Lechonferatu (Cap. 6: Gula) opera más como comentario cultural que como producto comercial, reforzando la identidad de Frog Shaman como un proyecto donde música, concepto e imagen se articulan para generar preguntas más que respuestas.
















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